Onda dosmil...tera

Cuando uno disfruta de sus felices vacaciones (aunque entre medio se entere que el segundo semestre volverá a los horarios horrorosos, a pruebas muy pegadas y sin opción de tomar los ramos que realmente le interesan) hace cosas ociosas, como por ejemplo ir a lavar la loza y darle lata subir a buscar CDs y la radio tan fome y encontrarse con los cassettes que quedaron tirados cuando llegó el primer disco compacto y llegó el grabador de CDs a la casa. Siempre a esas cosas ‘ópticas’ las miré con recelo (pasó lo mismo con los DVDs), ve que se rayaban rápido, pero la tecnología fue más fuerte y ahí quedaron los cassettes tirados (a medio grabar) y hoy, cuando los puse, me di cuenta de que con razón... tienen un sonido horroroso!!!.
Lo otro gracioso fue la música, eran mis cassettes onda ska, y ayer, que me fui a meter al eurocentro y que me trae tantos recuerdos de mis teenagers todos ska; y en la tarde, en el cumpleaños de una amiga, conversar como derecho la había sacado de la onda rockera, si no digo yo, como la carrera nos fue.... reformando? (o sea, ahora me visto con rosado).
En fin, van lindas las vacaciones, aunque aún no empiezo con la página 15 de Bolaño, de las 1125...