mayo 05, 2005

Un día de aquellos.

Uff, y tocó, hace rato no tenía un día de perros como el de ayer (aunque no creo que un día en la vida de un perro sea tan malo, la del mio al menos debe ser monótono, pero no tan mala como mi día de ayer).
Que manera de esperar en todo y que en esa espera se vayan oportunidades varias, si bien en la U generalmente no optimizo mi tiempo, paseando en metro o sentada en un cómodo sillón viendo tele muda, tampoco ayuda mucho.
El día parte bien, la niña procura levantarse con el pie derecho (no me fijé si lo hizo ayer, pero por regla general siempre es así); llega a la esculita, la linda clase de Introducción a DON derecho, aparece el recordado profesor que todo el mundo adora y añora (que los había abandonado hace algo así como dos semanas) con las notas de la primera prueba (y del ramo más importante del primer semestre) bajo el brazo. Resulta que a la niña le va decentemente bien, el niño de los bototos se acerca a saludarla, la felicita por su nota, pequeña conversación de pasillo, ella se va algún computador a pasar el rato.
A las 11 se comienza a pintar un lienzo, ella quiere ayudar (porque le gusta eso de las brochas y la pintura), pero resulta que tiene clases de microeconomía; una hora diez más tarde sale de su clase y no puede ayudar aun porque tiene que ir a la Telefonica (alias "Movistar") para liberarse del contrato. Camina desde la escuela por el Forestal hasta Miraflores, su madre le ha advertido que la espera será larga, le dan un numerito (el lindo 78) y se pone comodamente, echada en un sillón a esperar; una hora más tarde la atienden, ella está pensando en sacar la carta de renuncia cuando le dicen que el sin del contrato solo lo puede hacer el titular o con carta notarial (se le empieza a deformar la cara), ella pregunta por qué?, tiene carta firmada y carnet de su papi, la señorita responde: es que va a poner termino a un contrato y para eso tiene que pagar 5 UFs, ahora la cara de la niña se deforma completamente, comienza su alegato, la señorita le responde, la niña insiste, la señorita le responde, la niña dice gracias (después se preguntaría por qué, ni en casos así puede dejar de ser TAN ella) se va a la U con una amiga.
En el metro quiere comprar 2 boletos estudiantes, le venden solo uno (por suerte le quedaba plata en el pase, el otro boleto era para su amiga que no tiene pase).
Llega la U, media hora tarde de lo que debía llegar.
Hace hora, entra a clases. Luego de una hora diez sale de clases, vuelve a un pc, se va a su casa.
Estación de metro Baquedano, ya a tragado su rabia de hace 4 otras, se sube al tren, el tren no parte, se abren la puertas, se cierran las puertas, no parte, se abren las puertas, se cierran las puertas, "el señor del tercer carro por favor no interrumpa el cierre de puertas", se abren las puertas, se cierran las puertas, se vuelven a abrir, "se solicita a los señores pasajeros que deciendan del tren por un desperfecto en las puertas"; "rayos" piensa ella, se queda en la orilla, la masa la empuja hacia atras, ya ve que hay nunca se va a subir, hace lo que ya le ha resultado alguna vez atrás, cambia de andén, piensa subir hasta Tobalaba, Salvador: lleno, Manuel Montt: lleno, Pedro de Valdivia: la gente baja como hormiga, Tobalaba: idem, se escucha por los parlantes "señores pasajeros, los trenes de la línea 1 están con un retraso en su freciencia normal". La niña solo exclama "Uf". En el Golf la cosa ya está decente, cambia de anden, junto con mucha gente más, el tren se va lleno de vuelta hacia San Pablo. Llega a Baquedano, de vuelta, y la fucking estación esta vacía (o con mucha menos gent eque hace 10 minutos atras).
En Las Rejas esperar el colectivo, hay tres presonas, llega un gil que camina más rápido y le gana (nunca va nadie a Las Flores, pero un gil le gana!).
Se tiene que bajar antes para devolver un película, camina hasta la casa por el pasto (no, no pisó caca ni nada por el estilo), al fin llega, le cuenta el drama del día a su madre y al fin se sienta a la pesa a comer el añorado pan con palta.